Francia, Suecia, Alemania y Noruega anunciaron el miércoles 14 de enero de 2026 el despliegue de personal militar en Groenlandia como parte de una misión de reconocimiento en el marco del ejercicio danés “Arctic Endurance”. Esta acción marca un nuevo episodio en la creciente atención internacional sobre el territorio ártico, considerado estratégico por su ubicación geopolítica y sus potenciales rutas marítimas.
El presidente francés, Emmanuel Macron, confirmó a través de la red social X que las primeras unidades militares francesas ya se encuentran en camino, mientras que otras se sumarán en los próximos días. Además, Francia enviará medios terrestres, aéreos y marítimos, que se agregarán a la quincena de militares que ya arribaron a la isla. Según el mandatario, la presencia europea busca responder a amenazas externas sin escalar el conflicto, pero manteniendo una postura firme en defensa de la soberanía territorial.

Alemania enfoca la misión en la amenaza de Rusia y China
Por su parte, Alemania explicó que la misión tiene como objetivo evaluar posibles contribuciones militares para apoyar a Dinamarca en la seguridad de la región, especialmente en tareas de vigilancia marítima. El Ministerio de Defensa alemán detalló que la exploración se desarrollará de jueves a sábado y contará con un equipo de reconocimiento de 13 integrantes de las fuerzas armadas.
El ministro de Defensa, Boris Pistorius, aclaró que esta operación responde principalmente al incremento de la presencia militar de Rusia y China en el Ártico, lo cual representa un riesgo para la libertad de transporte, comunicación y comercio. Asimismo, destacó la importancia de mantener una estrecha coordinación dentro de la OTAN, en particular con Estados Unidos, pese a las tensiones recientes.

Tensiones con Estados Unidos y disputa por Groenlandia
El despliegue europeo ocurre un día después de una reunión entre funcionarios de Estados Unidos, Dinamarca y Groenlandia, que concluyó con un “desacuerdo fundamental” sobre el futuro del territorio. Aunque Donald Trump afirmó posteriormente que mantiene buenas relaciones con Dinamarca y que podría encontrarse una solución, reiteró que Estados Unidos “necesita Groenlandia” por razones de seguridad nacional.
Trump sostiene que, si Washington no controla la isla semiautónoma administrada por Dinamarca, Rusia o China podrían ocuparla. Además, la Casa Blanca ha reconocido que analiza la posibilidad de comprar Groenlandia, sin descartar una intervención militar, debido a su valor estratégico y a la existencia de hipotéticos recursos mineros.

