Augusto Ramos cumple 100 días frente a CANACAR escuchando a las y los transportistas que mueven a México

Augusto CANACAR

La nueva dirigencia de CANACAR apuesta por el diálogo, la cercanía con los operadores y una agenda enfocada en seguridad, infraestructura, capacitación y competitividad para fortalecer al autotransporte de carga.

A cien días de asumir la presidencia de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR), Augusto Ramos Melo presentó una visión de trabajo que busca colocar nuevamente a los transportistas en el centro de las decisiones del sector, privilegiando el diálogo, la construcción de soluciones y una representación cercana a quienes todos los días mantienen en movimiento la economía del país.

Con una agenda sustentada en cuatro grandes ejes —desarrollo económico, seguridad, capital humano y transformación institucional—, la nueva dirigencia ha comenzado a construir una ruta que parte de escuchar las necesidades reales de operadores, empresarios y afiliados para convertirlas en propuestas concretas.

«Cuando el autotransporte avanza, avanza la economía nacional», expresó Ramos Melo al recordar que más del 80 por ciento de las mercancías que se consumen en México se movilizan por carretera y que cerca del 70 por ciento del Producto Interno Bruto relacionado con sectores estratégicos depende de esta actividad.

El presidente de CANACAR reconoció que cien días no son suficientes para resolver los problemas históricos del autotransporte, pero sí para establecer prioridades y abrir canales permanentes de comunicación con quienes viven diariamente la realidad de las carreteras mexicanas.

Escuchar para construir soluciones

Uno de los mensajes centrales de la nueva administración ha sido reconocer que las estadísticas deben complementarse con la experiencia de quienes recorren las carreteras todos los días.

Aunque las cifras oficiales muestran una reducción del 17 por ciento en los robos al autotransporte durante los primeros cinco meses de 2026, CANACAR señaló que existe una diferencia entre los registros institucionales y los hechos que enfrentan los operadores, ya que numerosos incidentes no llegan a denunciarse.

Para Ramos Melo, la seguridad no puede evaluarse únicamente con números.

«No podemos normalizar la pérdida de vidas en nuestras carreteras. Cada operador merece regresar a casa de manera segura», sostuvo.

Bajo esa premisa, la Cámara fortaleció su Centro de Alertamiento y Atención a Víctimas, que opera las 24 horas del día y que durante estos primeros cien días recibió más de mil llamadas de auxilio y orientación.

Del total de reportes atendidos, 342 estuvieron relacionados con robos y permitieron la recuperación de 59 unidades, mientras que casi la mitad correspondió a intervenciones de autoridades de tránsito federales, estatales o municipales.

Además del acompañamiento inmediato a operadores y empresas, CANACAR mantiene mesas permanentes de trabajo con la Guardia Nacional, fiscalías y autoridades federales para impulsar estrategias que permitan reducir la violencia en las carreteras.

«La seguridad no puede medirse únicamente en números; debe medirse en vidas protegidas», enfatizó el dirigente.

Una agenda construida desde las necesidades del sector

La cercanía con los transportistas también se refleja en proyectos que responden a preocupaciones planteadas por el propio gremio.

Entre ellos destaca el impulso a los paradores integrales seguros, una demanda histórica de los operadores.

Durante los primeros cien días ya fueron aprobados diez proyectos que cuentan con opinión técnica favorable de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), como parte de la meta de construir 30 espacios seguros durante el primer año de gestión.

La administración de Augusto Ramos también ha puesto especial atención en el desarrollo del capital humano.

Actualmente, México enfrenta un déficit de operadores y una flota laboral cada vez más envejecida, por lo que CANACAR trabaja en programas para incorporar a más jóvenes, mujeres y migrantes latinoamericanos al autotransporte mediante centros de capacitación y esquemas de formación especializada.

En el caso de las mujeres, la Cámara impulsa un programa de becas en colaboración con la agencia alemana GIZ y diversas armadoras para aumentar su participación en una actividad donde actualmente representan apenas el uno por ciento de las licencias federales vigentes.

Competitividad con visión de futuro

La nueva dirigencia también ha puesto sobre la mesa temas fundamentales para la competitividad del país, como la renovación vehicular, el mantenimiento de la infraestructura carretera, el abasto de diésel de ultra bajo azufre y la modernización logística.

Augusto Ramos respaldó el programa de renovación de unidades impulsado en el marco del Plan México, que facilitará financiamiento para micro y pequeños transportistas con el objetivo de reducir la antigüedad promedio de una flota que actualmente alcanza los 19 años.

Asimismo, la Cámara trabaja en un diagnóstico técnico sobre los tramos carreteros con mayores deficiencias, utilizando información proporcionada directamente por operadores y empresas para respaldar futuras inversiones públicas.

En materia fronteriza, CANACAR mantiene diálogo con autoridades mexicanas y estadounidenses para mejorar el flujo comercial y reducir los tiempos de espera que diariamente enfrentan miles de operadores en cruces internacionales.

Una Cámara más cercana y con mayor capacidad técnica

Como parte de su proceso de transformación institucional, CANACAR ha fortalecido su capacidad de análisis y atención mediante herramientas como CANACAR 360, CANACAR Integra y CANACAR Data, plataformas que permitirán generar información propia para respaldar propuestas técnicas y mejorar los servicios a los afiliados.

Durante estos primeros cien días, la organización sostuvo 104 reuniones con autoridades, legisladores, organismos empresariales e instituciones federales; realizó 29 reuniones de comisiones especializadas; impartió 12 cursos de capacitación para mil 626 personas y firmó nuevas alianzas con universidades, empresas y organismos especializados.

Para Augusto Ramos, el objetivo es consolidar nuevamente a CANACAR como un organismo técnico que represente la voz del autotransporte con información, diálogo y propuestas.

«Lo que no se mide no se puede mejorar», afirmó.

Al concluir su informe, el dirigente reiteró que estos primeros cien días representan únicamente el inicio de una etapa en la que la Cámara buscará seguir escuchando a las y los transportistas para construir soluciones conjuntas y fortalecer a un sector que mantiene en movimiento la economía nacional.

Search this website