La explosión de una pipa de gas LP ocurrida el 10 de septiembre de 2025 en el Puente de la Concordia, en Iztapalapa, continúa generando repercusiones. El incidente provocó una fuerte onda expansiva, incendios y afectaciones graves en la zona. A más de una semana del accidente, el número de fallecidos asciende a 19 y decenas de personas siguen hospitalizadas.
La pipa transportaba aproximadamente 49,500 litros de gas LP cuando volcó sobre la vialidad. La fuga generada tras el impacto permitió que el combustible se encendiera y ocasionara una explosión que alcanzó llamas de hasta 30 metros de altura. La emergencia movilizó a cuerpos de rescate, bomberos y elementos de seguridad que trabajaron durante horas para sofocar el fuego y evacuar a la población cercana.

Víctimas y hospitalizados
Hasta el 17 de septiembre, las autoridades confirmaron la muerte de 19 personas, entre ellas el chofer de la unidad, Fernando Soto Munguía, de 34 años. Entre los fallecidos figuran hombres y mujeres de distintas edades, cuyos nombres fueron dados a conocer en informes oficiales.
Además, 32 personas permanecen hospitalizadas debido a las quemaduras y lesiones sufridas. Los reportes médicos indican que algunos pacientes presentan quemaduras graves en más del 70 % de su cuerpo. Por otro lado, 33 heridos ya fueron dados de alta tras recibir atención médica.
Investigación y responsabilidades tras explosión en Iztapalapa
Los peritajes preliminares señalan que el exceso de velocidad pudo ser un factor en el accidente. También se investiga una posible falla estructural en el tanque tras el impacto. Autoridades federales y locales revisan las condiciones de la empresa transportista, los permisos vigentes y las rutas utilizadas para el traslado de materiales peligrosos.
El Gobierno de la Ciudad de México todavía no anuncia el reforzamiento en la regulación del transporte de sustancias peligrosas. No obstante, la ciudadanía subraya la necesidad de exigir seguros actualizados, garantizar mayor capacitación a los conductores y establecer rutas seguras para evitar nuevos incidentes.










