Paredes amarillentas, luz fluorescente que zumba, pasillos que se doblan sobre sí mismos sin ventanas, sin salidas visibles, sin ninguna señal de que alguien haya estado ahí antes; ese fue el punto de partida de Backrooms, un fenómeno que nació en los foros de internet, creció en YouTube y terminó generando uno de los imaginarios de horror más genuinamente contemporáneos de los últimos años. Ahora, ese universo tiene película: Backrooms: Sin salida, dirigida por Kane Parsons y distribuida por A24 e Imagem Films Mx, llega a las salas con Chiwetel Ejiofor y Renate Reinsve al frente de una historia sobre un paciente que desaparece al cruzar una puerta que no debería existir.

Lo que hace particular este proyecto no es solo la franquicia que lo respalda, aunque A24 difícilmente necesita presentación en el terreno del horror de autor; lo notable es quién está detrás de la cámara: Kane Parsons tenía poco más de veinte años cuando sus cortos sobre Backrooms en YouTube acumularon decenas de millones de vistas y llamaron la atención de la industria. Esta película es su debut cinematográfico, un salto inusualmente directo del contenido digital a uno de los sellos más influyentes del cine independiente estadounidense.
Sobre Backrooms
La sinopsis ubica el punto de partida en el sótano de una tienda de muebles, donde aparece una puerta que no pertenece al plano del edificio. Un paciente cruza al otro lado y desaparece. Su terapeuta inicia la búsqueda y termina atrapada en una dimensión paralela hecha de pasillos repetitivos, luces que parpadean y una presencia que observa sin mostrarse del todo. Parsons ha descrito este tipo de horror como un reflejo de algo muy específico del momento actual: la desconexión, el aislamiento, la sensación de habitar espacios (físicos o sociales) que no ofrecen ningún tipo de salida reconocible.

La elección de Chiwetel Ejiofor y Renate Reinsve para protagonizar la película dice mucho sobre las ambiciones del proyecto. Ejiofor, nominado al Oscar por 12 Years a Slave, aporta un peso dramático que ancla la historia fuera del territorio del terror puramente estético. Reinsve, que ganó el premio a Mejor Actriz en Cannes por La peor persona del mundo, lleva al filme una sensibilidad europea y una capacidad para habitar la incomodidad psicológica que encaja con precisión en el universo que Parsons construye.
Backrooms: Sin salida ya está disponible en cines para quienes llevan años fascinados por el mito o simplemente buscan una experiencia de terror que no dependa de los recursos de siempre, la pantalla grande es exactamente el formato que este universo estaba esperando.
















